Los datos del crecimiento de la bici nos llegan por todos los lados. Se venden mas bicis que coches, cada vez mas ciudadanos no se sacan el carné de conducir, reducción de uso de coche en ciudad... ¿buenas noticia? Pues para el común de los ciudadanos si, pero ¿todos ganamos? ¿Quién pierde? Basta ver media hora de televisión para recibir una buena dosis de persuasión para no renunciar al coche. Minutos y minutos de publicidad de fabricantes de coches y aseguradoras que demuestran que no están dispuestos a perder su "cuota del mercado". Algunas usan la bicicleta en su publicidad, otras directamente atacan a las bicicletas transmitiendo la idea de peligro. Las noticias sobre la importacia del sector por su parte sirven para mantener irrecortables las infinitas ayudas para comprar coches.
¿Solo se esfuerzan en convencernos con publicidad? Obviamente no. Se trata de un poderoso lobby y no están dispuestos a perder. Tras el pomposo anuncio de la modificación del Reglamento de Circulación para considerar a la bicicleta como medio de transporte, se han puesto a trabajar en imponer su punto de vista de dicha "consideración". Cierto es que, por ahora, han renunciado a imponernos un seguro obligatorio por ley, pero no a hacerlo "necesario". En cualquier caso su principal preocupación ha sido reducir las indemnizaciones a "no asegurados" con una batería de imposiciones y prohibiciones que atenúan o incluso pueden exonerar su responsabilidad.
La verdadera preocupación de la DGT por su parte parece ser ampliar su base de financiación aumentando la masa social de los multables. A los conductores de vehículos a motor le agregan los ciclistas y los peatones. Confluyen así sus intereses con los de las aseguradoras aumentando expresamente dichas prohibiciones y obligaciones a los ciclistas e incluyendo la posibilidad de hacer las pruebas de alholemia y drogas a los peatones. Como decimos, el nuevo Reglamento de Circulación que estaba llamado a "tener en cuenta" otros modos de circulación se queda en eso: Multas, obligaciones y perdida de derechos para ciclistas y peatones.
Surgen varias dudas. La primera es la de las pruebas a los peatones. ¿afectará en caso de atropello? ¿pondrán test de alcoholemia en los pasos de peatones? En caso de atropello ¿dar positivo, por ejemplo, puede exonerar a la aseguradora de indemnizar? ¿reducirá las indemnizaciones? Que no digan que lo hacen por los peatones, los beneficiados son las aseguradoras.
El sector del transporte no ha sido ajeno a dicho derroche, sino protagonista. A continuación mostramos unas pinceladas sobre obras magníficas que hoy son infrautilizadas, todas ellas con varios puntos en común.
Autopistas de peaje vacías
Madrid, que hasta hace poco tenía sólo un tramo de peaje (los túneles del Guadarrama), se ha plagado de nuevas vías de pago pensadas como una alternativa a los tramos más congestionados de nuestra red. Casi diez años después de su apertura, apenas han logrado el 25% de la demanda prevista en origen.Las causas son varias:
- Suponen más kilómetros de recorrido, ya que la línea recta es recorrido las nacionales originales. Y por ese rodeo, resultan ineficientes fuera de las horas punta.
- Crean una brecha social: el atasco sólo para los pobres.
- No aportan valor añadido al sistema de transportes: no son atractivas para mercancías y tampoco benefician al transporte público.
- Todas ellas mueren en la M-40, menos la R-4 que lo hace en la M-50. En realidad no solucionan la entrada a Madrid, sólo permiten llegar antes al atasco.





