Magnífico resumen publicado por Villaramblas en enbicipormadrid.
Muchos de los accidentes que suceden en ciudad involucrando a un
ciclista y otro vehículo repiten un mismo patrón. Son bastante
predecibles, y por lo tanto, fácilmente evitables siguiendo unas
sencillas reglas.
El principal error: la ciudad no es la carretera
En carretera los ciclistas nos apartamos lo más posible a la derecha
para facilitar el adelantamiento de vehículos a gran velocidad. En
ciudad, el temido alcance por detrás es realmente raro, pero aparecen
peligros por los lados que no existen en carretera.
Por ello, como norma general es más seguro circular en vías urbanas ocupando el carril entero de la calzada y no arrimarse al borde.
Como no siempre es legal circular en esa posición*, hemos querido
informar a los lectores de los problemas que pueden surgir del
cumplimiento estricto de las leyes y ordenanzas que no tienen en cuenta
las siguientes recomendaciones, para que extremen las precauciones y
sepan de dónde les puede venir el peligro para prevenirlo:
*En Madrid capital sí está permitido, ver normativa.
1. Un vehículo que gira a la derecha cierra el paso al ciclista
(Impacto fronto-lateral, 48% de los accidentes ciclistas en ciudad, DGT 2010, pag.29)
¿Por qué sucede? El ciclista está circulando a la derecha de vehículos que pueden girar, bien porque no está ocupando el centro del carril, o porque el carril por el que circula está vetado a dichos coches (por ejemplo un carril-bici en calzada o un carril-bus compartido*). El vehículo no ve al ciclista porque está en su punto ciego.
*El uso del carril-bus por ciclistas está autorizado en algunas ciudades, pero no en Madrid.
¿Cuándo es especialmente peligroso? Si el vehículo que va a girar
es un camión largo barrerá al ciclista aunque éste esté parado
dejándole pasar. La combinación con un carril bici estrecho en calzada
es muy peligrosa, pues invita al ciclista inexperto a situarse en esa
posición.
¿Cómo evitarlo? Si como ciclistas circulamos por el centro del
carril, obligamos al vehículo que gira a quedarse detrás, o bien a
adelantarnos teniéndonos en cuenta.
En el caso de circular por un carril reservado, hay que negociar con los coches que van a girar varios metros antes para asegurarnos de que no cortan nuestra trayectoria, situándonos delante o detrás de éstos y no a su derecha. En el caso de que esta maniobra sea difícil o no esté permitida, lo mejor es pararse gradualmente unos metros antes del cruce para asegurarse.
En el caso de circular por un carril reservado, hay que negociar con los coches que van a girar varios metros antes para asegurarnos de que no cortan nuestra trayectoria, situándonos delante o detrás de éstos y no a su derecha. En el caso de que esta maniobra sea difícil o no esté permitida, lo mejor es pararse gradualmente unos metros antes del cruce para asegurarse.