Publicado el 29/12/10 en Blog_de_alcorcon
Es
conocido por todos los alcorcone-ros, a poco que anden por las calles,
cómo el populismo de nuestro Ayuntamiento está dando fin a la obra de
los carriles-bici —los no sabemos cuantos km. proyectados, cuya cinta de
inauguración se encargará de cortar cuando proceda el concejal
correspondiente de la cosa—, obra que viene perpetrando desde hace meses
a presión del lobby ciclista y a fin de no perder el carro de
la ecología —¡ese mantra moderno!— para no ser menos que otros partidos,
de hecho para no ser menos que ningún otro partido, puesto que
todos ellos se apuntan a lo mismo, contando, además, con el apoyo
mayoritario y borreguil de la población, que no se atreve a protestar
contra la circulación de bicicletas por las aceras, y que considera tal
construcción como el no va más, como lo más genuino, de lo políticamente
correcto.

